Una concentración ilegal de vehículos en La Virgen del Mar de Santander. Un control policial. Una espectacular huida por la autovía. Conducción por direcciones prohibidas. A más de 150 kilómetros por hora por el bulevar ronda de Torrelavega. Y salida de vía en un prado en Viérnoles, donde el coche quedó atrapado en el estacado. Ni el mejor guión de Fast & Furious habría imaginado una historia similar a la vivida el pasado sábado en Cantabria, con la intervención de las policías locales de Santander y Torrelavega, y de la Guardia Civil.
Todo comenzó en una concentración de vehículos en la zona de la Virgen del Mar de Santander. Fue la Policía Local de Santander la que conociendo la 'quedada', instaló varios controles para disolverla. Sin embargo, en la operación un vehículo se dio a la fuga, conduciendo a gran velocidad por la zona de Soto de la Marina hasta entrar en la autovía.
En ese momento, la Policía Local de Santander pidió el apoyo de la Guardia Civil, que inició una persecución por la autovía en dirección a Torrelavega, avisando por el camino a la Policía Nacional y la Policía Local de Torrelavega para tratar de interceptarle.
Fue una patrulla de la Policía Local de Torrelavega la que localizó el vehículo, a toda velocidad, por la zona de Sniace, uniéndose a la persecución que pasó por el tramo del bulevar ronda en el barrio Covadonga, a más de 150 kilómetros/hora por el túnel, y por varias calles de Campuzano en dirección prohibida, hasta Viérnoles.
Pero la pericia del piloto huido por carreteras terminó en Viérnoles, donde se salió de la vía y entró en una finca donde el estacado de maderas y espinos trabó el coche. Fue ese el momento en el que los agentes de la Policía Local de Torrelavega lograron detener al conductor, al que se le ha abierto un atestado por un delito de conducción temeraria.
