SALUD

Hat-trick de piscinas cerradas en Cantabria por el reto viral de defecar en el agua

Piscina Municipal de Los Corrales de Buelna | Foto: Ayuntamiento

Tres piscinas municipales cántabras se han visto obligadas a cerrar -en plena ola de calor con temperaturas rozando los 30 grados en la región- como consecuencia del reto viral en redes sociales 

Primero fue en Tanos. Después, en Puente San Miguel. Y el jueves, en Los Corrales de Buelna. Tres piscinas municipales cántabras se han visto obligadas a cerrar -en plena ola de calor con temperaturas rozando los 30 grados en la región- como consecuencia del reto viral en redes sociales que consiste en defecar en las piscinas.

El pasado martes, 8 de julio, el Ayuntamiento de Reocín informaba de la clausura de la piscina municipal, ubicada en La Robleda, en Puente San Miguel, ya que algunas personas incívicas arrojaron una bolsa de basura con heces al agua de la misma. El miércoles por la mañana hacía lo propio el Ayuntamiento de Torrelavega por un hecho similar que se produjo, también, el martes a primera hora de la tarde. En el caso de las Piscinas de Verano ubicadas en el complejo deportivo Santa Ana, en Tanos, el usuario o usuaria defecó directamente en el vaso grande de las piscinas. Ayer jueves, a las 11.00 horas, quedó reabierta la piscina grande tras el resultado negativo de los análisis.

El Ayuntamiento de Los Corrales de Buelna alertaba este jueves, pasadas las 21.30 horas de un acto vandálico de similares características en el vaso principal de las piscinas, siendo la última víctima en la región de este cuestionable desafío.

Otros municipios de la Comarca del Besaya como es el caso de Cartes, por precaución, tomó la medida el pasado miércoles de no vender entradas individuales a sus piscinas, quedando su uso reservado a los abonados de las mismas, lo que permitiría un control más exhaustivo en caso de sufrir actos de esta índole. Ya están a la venta de nuevo desde ayer jueves.

El perjuicio no es solo para todos los vecinos y usuarios que no pueden utilizar las piscinas durante un periodo de aproximadamente 48 horas, en lo que dura el periodo de desinfección y depuración del agua para comprobar si existe presencia de la bacteria E.Coli; sino también un perjuicio económico, ya que la depuración y/o sustitución del agua contaminada y el análisis para descartar la presencia de la bacteria puede suponer un gasto municipal de varios miles de euros.

Otra posibilidad más rápida es vaciar completamente la piscina y volverla a llenar con agua nueva, libre de virus y bacterias, perdiendo solo los días que dure este proceso, que resulta económicamente más costoso por el precio del agua. También existen otras alternativas o medidas de refuerzo como filtración-floculación, luz ultravioleta, oxigeno, etc.

el protocolo que establece el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, art. 12 debe ser aplicado de forma inmediata y pasa por cerrar con urgencia las instalaciones al baño, aplicar un tratamiento de hiper-cloración y sobredepuración del agua y realizar una análisis del agua. Las multas estipuladas en caso de identificar al/los culpable/s -algo que es complicado debido a que en el propio vaso no hay cámaras- varía desde 3.000 hasta 60.000 euros

UN RETO QUE NO ES NUEVO

Este reto viral viene de lejos. En el verano de 2023, varios municipios valencianos como Alzira, Carlet, Elx o Gilet ya sufrieron actos de esta naturaleza como consecuencia de la búsqueda de likes y seguidores en redes sociales, según informó el medio Levante EMV. En Miajadas, Cáceres, también se registraron estos comportamientos ese mismo verano.

En 2025, este reto se ha vuelto a viralizar. La Gaceta de Salamanca informaba el pasado 3 de julio que los municipios de Villares de la Reina y Cabrerizos detectaron excrementos en las piscinas.

En Cantabria ahora se ha puesto de moda este reto viral que, lejos de tener gracia alguna, supone un coste para todos los ciudadanos de los municipios afectados. Los autores de estos actos incívicos, por lo que parece, el reto viral de ponerse a trabajar no se lo saben.