El grupo municipal Izquierda Unida-Podemos en el Ayuntamiento de Torrelavega ha registrado una moción para su debate en el Pleno ordinario correspondiente al mes de febrero que se va a celebrar este martes, en la que propone reubicar el Museo del Ferrocarril de Cantabria en la estación de Torrelavega, que quedará en desuso tras la obra del soterramiento.
La moción insta al Gobierno de Cantabria, al Ministerio de Transportes y a ADIF a la reubicación del Museo Cántabro del Ferrocarril, actualmente ubicado en Santander, en la Capital del Besaya después de que este haya sido incluido en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, ante la ausencia de un proyecto claro que garantice su preservación y su futuro. La moción de la formación que lidera Borja Peláez propone convertir ese riesgo en una oportunidad para Torrelavega, ciudad históricamente ligada al ferrocarril y a la industria.
Desde IU-Podemos señalan que la antigua estación de Torrelavega reúne condiciones históricas, arquitectónicas y simbólicas idóneas para albergar el museo, permitiendo además reutilizar un espacio ferroviario auténtico que quedará vacío tras la obra de integración ferroviaria y reforzar el papel de la ciudad como eje cultural y patrimonial de Cantabria.
Borja Peláez señala que “Torrelavega tiene una enorme oportunidad de ganar patrimonio. Nuestra ciudad está vinculada al ferrocarril y tiene todo el sentido que aquí se conserve y se muestre esa memoria colectiva”. Asimismo, subraya que “esta propuesta no es solo cultural, es también económica y de futuro. Hablamos de aprovechar infraestructuras que de otro modo quedarían abandonadas”.
La moción también incluye también la solicitud de un estudio técnico y económico de viabilidad, la búsqueda de financiación a través de fondos europeos, estatales o autonómicos, y la implicación de asociaciones ferroviarias, entidades culturales y centros educativos de Torrelavega.
“Frente a la improvisación y los proyectos caprichosos, proponemos una idea con raíces, con sentido y con beneficio para la ciudad!”, concluye Peláez.
