El Juzgado de lo Penal número 3 de Santander denegó el pasado viernes la suspensión de la pena de cárcel solicitada por la defensa de las cuatro trabajadoras de Hospital Sierrallana de Torrelavega que hace dos años fueron condenadas a prisión por delitos de coacciones contra otros compañeros.
Así se da a conocer en los autos, contra los que cabe recurso de reforma ante el propio órgano y de apelación ante la Audiencia Provincial de Cantabria.
La magistrada del caso sostiene que el hecho de que sigan trabajando en el mismo puesto "genera un riesgo más que evidente de que las conductas puedan reiterarse", al tiempo que "deja en evidente desprotección a quienes se acreditó fueron víctimas de su actuación delictiva".
Tres de las trabajadoras fueron condenadas a cinco años y dos meses de prisión y a 14.400 euros de multa como autoras de seis delitos de coacciones, mientras que la cuarta fue condenada por cinco delitos de coacciones a tres años y medio de cárcel y la misma multa, 14.400 euros.
Actualmente, tres de ellas han pagado totalmente la multa y otra lo ha hecho parcialmente. Por ello, sus defensas solicitaban la suspensión de la pena, que no ha prosperado, por lo que se mantiene la pena de ingreso en prisión.
