COMIENZAN LAS OBRAS DE REPARACIÓN DE LA N-611 DE REQUEJADA A BARREDA

Los trabajos, solicitados por el Ayuntamiento de Polanco, mejorarán el asfaltado de una carretera que registra una intensa circulación 

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha iniciado un proyecto de reparación del asfaltado en la travesía de la antigua nacional N-611 a su paso por el municipio de Polanco, que responde a una petición realizada por el Ayuntamiento para mejorar la seguridad vial en esta zona.

Los trabajos se van a desarrollar sobre un tramo de la N-611 de casi 3,5 kilómetros, la mayor parte de ellos en el municipio de Polanco, ya que abarcan desde la rotonda de acceso a la autovía A-67 tanto en dirección a Mar como a Rinconeda, desde donde se extenderán hacia la glorieta de Barreda situada a la altura de la empresa Solvay, ya en el término de Torrelavega.

La alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz Fernández, y el concejal de Obras, Avelino Rodríguez Muriedas, han visitado este martes la zona donde se desarrollan los trabajos, y han destacado que responde a una petición  planteada al Ministerio la pasada legislatura a través de la Delegación del Gobierno en Cantabria, debido al deterioro que presentaba este tramo de carretera.

Las obras que ya se están ejecutando consisten en el fresado de las zonas de la travesía con mayor deterioro y la extensión de una capa nueva de asfalto, zonas donde el tráfico es más intenso, sobre todo de vehículos pesados, para mejorar la seguridad vial.

Ros Díaz ha mostrado su satisfacción por la ejecución de estas obras en un momento en que el tráfico crece en la zona debido al paso de visitantes y ha avanzado que, según las previsiones, estos trabajos se desarrollen a lo largo de esta semana y la siguiente.

La alcaldesa ha recordado que esta obra es continuación a otras actuaciones de mejora de la travesía de Requejada ejecutadas por el Ministerio, entre ellas el encendido del sistema de iluminación en la rotonda de acceso a la autovía A-67 desde Requejada, sistema que fue desconectado hace varios años por razones económicas.

Esta actuación se llevó a cabo hace unos meses antes las peticiones municipales, según la alcaldesa por la "gran preocupación" existente entre los vecinos de la zona dada la "deficiente iluminación" de esta zona de acceso a la autovía, ya que es un lugar con" un altísimo tránsito de vehículos", por lo que se hacía necesario garantizar la seguridad de todos los usuarios de la misma, en especial los peatones.

La glorieta está situada en la confluencia de la antigua nacional N-611 con las carreteras autonómicas CA-330 hacia Polanco y la CA-232 Puente Arce-Requejada, además de ser el principal nudo de acceso en la zona a la autovía A-67, tanto en su dirección hacia Santander como hacia Torrelavega.

La alcaldesa también ha recordado otra actuación de Ministerio de Fomento con la construcción de un tramo de acera en la margen izquierda de la travesía de la N-611, en una zona muy transitada por decenas de niños al estar próxima a un centro escolar y que era uno de los últimos tramos que quedaba por acondicionar.

Esta obra permitió prolongar la acera unos 70 metros y ensancharla hasta 1,10 metros, en un tramo que se sitúa en las cercanías del actual semáforo, que fue trasladado de su anterior emplazamiento cuando se construyó el aparcamiento junto al colegio Pérez Galdós.

El proyecto incluyó la construcción de una acera en la zona que carecía de ella, colindante con una vivienda, en la cual se mejoró la seguridad para el paso de personas, sillas de ruedas o cochecitos de bebés ya que la calzada de la N-611 así lo permitía sin afectar al tráfico rodado.

A su vez, estas dos actuaciones complementan un proyecto municipal que eliminó el ‘punto negro’ que había quedado en un tramo de unos 105 metros de la travesía de Requejada, trabajos que no se realizaron hace 15 años cuando se reformó el vial, y que han supuesto una inversión de casi 130.000 euros por parte del Ayuntamiento. 

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