DE RESIDUOS INDUSTRIALES A FERTILIZANTES

Cinco empresas cántabras, entre ellas Solvay, Biomasa Cantabria (Armando Álvarez) y MARE, colaborarán en este proyecto de revalorización que se desarrollará en Reocín con una inversión de 112.0 euros

El Gobierno de Cantabria, a través de MARE, y las industrias Solvay España y Biomasa Cantabria (del grupo Armando Álvarez) se han unido para transformar los residuos no peligrosos que generan en fertilizantes y en sustratos para uso agrícola y forestal. Además, también se emplearán para la recuperación de espacios degradados.

La UTE Depuram Valora, formada por Depuram, Grupo Valora y Tecnosolos, llevará a cabo el tratamiento de esos residuos para que se puedan reintegrar en el círculo económico como recursos, dando un paso de gran importancia en la aplicación de la Economía Circular en Cantabria por la que apuesta el Ejecutivo regional.

La vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, ha firmado con las cinco empresas el convenio que posibilita la puesta en marcha de este proyecto. "un ejemplo de colaboración público-privada y de aplicación de la investigación y el desarrollo a la autosuficiencia en la gestión de los residuos", ha destacado. "El presente y el futuro de los servicios públicos medioambientales pasa por consolidar un modelo de gestión basado en la eficacia y la calidad respecto al reciclado y valorarización de los residuos, integrándoles dentro del circulo económico como recursos", ha señalado la vicepresidenta.

Según Díaz Tezanos, este proyecto nace para "dar respuesta a una preocupación que tenemos todos y es avanzar hacia la autosuficiencia de la gestión de los residuos". "Dar respuesta a un problema que tenemos las empresas de Cantabria y también MARE con sus lodos y con este proyecto lo estamos haciendo", ha añadido.

El objetivo de este proyecto es elaborar fertilizantes y sustratos a partir de los residuos no peligrosos generados por MARE (los lodos de las depuradoras), Solvay (arenas) y Biomasa Cantabria (cenizas) y someterlas a un procesamiento con los productos químicos aportados por las empresas Depuram, Valora y Tecnosolos Galaicos.

Esta iniciativa se llevará a cabo en el Pozo de Santa Amelia, en Reocín, unos terrenos que son propiedad de MARE y de SODERCAN, y albergarán tanto la unidad de recepción de residuos sólidos como las parcelas experimentales en las que se ensayarán los distintos sustratos.

En total, se utilizará una superficie aproximada de 3.000 metros cuadrados, de los cuales la mitad se destinará a la unidad de recepción, el foso de recepción e higienización de lodos, y la zona de maduración. Los otros 1.500 metros cuadrados se destinarán a las cuatro parcelas experimentales.

El Gobierno y las empresas prevén que en unos 18 meses se podrá completar el proyecto en el que se van a invertir 112.000 euros, de los cuales casi 100.000 lo aportan las empresas promotoras Depuram, Grupo Valora y Tecnosolos.

El director general de Solvay España, Jorge Oliveira, ha asegurado que los residuos "son productos que aún no han encontrado solución y es nuestra obligación encontrar soluciones". Además, ha asegurado que para Solvay es una responsabilidad el trabajar con terceros del mundo empresarial y administrativo y ha valorado los resultados cuando se unen varias empresas "con la misma voluntad de encontrar soluciones".

Por su parte, José Ramón Álvarez, administrador de Biomasa Cantabria, ha recordado que la compañía ya mantiene vías de colaboración con el Gobierno en estas materias, como es el caso del proyecto de recogida de plásticos agrícolas, y ha destacado la importancia de la Economía Circular "que hay que utilizarse cada día más"