DEMOLIDA LA CHIMENEA DE LA ANTIGUA TEJERA DE SIERRAPANDO POR LAS OBRAS EN LA A67

Ante la ausencia de una figura de protección o catalogación, este último vestigio industrial ha sido prácticamente derribado con el compromiso de Fomento de "reconstruir parte de la estructura en alguna rotonda próxima"

La arquitectura industrial de Torrelavega ha perdido en las últimas horas uno de sus últimos vestigios: la chimenea que aún quedaba en pie de la antigua fábrica de tejera de Sierrapando, construida en la segunda mitad del siglo XIX y que, tras su cierre, había quedado como parte del paisaje. Una construcción singular, que podía verse desde la autovía, derribada ya en buena parte al estar afectada por el paso del ramal de continuidad Sierrapando-Barreda y la mejora de los enlaces en la A67 que está realizando Fomento en la zona.

La desaparición de esta estructura es un hecho del que ya avisó hace meses el investigador torrelaveguense Javier Polanco, quien realizó las gestiones necesarias para tratar de salvar la chimenea contactando tanto con la dirección de la obra (Ministerio de Fomento) como con expertos de la Universidad de Cantabria y los responsables del Ayuntamiento de Torrelavega. Sin embargo, el hecho de que la estructura no se encuentre recogida en ningún inventario ni catálogo de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Cantabria, ha impedido de facto reclamar su conservación. Tampoco está incluida en el catálogo patrimonial del PGOU de Torrelavega.

De los 26 metros de altura que tenía la chimenea, a día de hoy apenas quedan ya seis en pie. El resto son ya escombros. Una construcción que perteneció a una fábrica de producción cerámica, una tejería, dedicada casi en exclusiva a la producción de ladrillos y en menor medida, de tejas cuya estructura presenta una planta de sección circular y está compuesta por un primer cilindro, que hace de base, de unos 3 metros de altura, y 3 de anchura. Esta base se remata por una cornisa formada por 4 hileras de ladrillos. sobre la que se apoya el fuste de la chimenea, también de sección circular, de 23 metros de altura y una anchura de 2,77 metros en la base y 1,60 en la parte más alta.

Según recoge el estudio encargado por Fomento a la consultora Gaem Arqueólogos, la chimenea presenta un "mal estado" de conservación con "evidentes problemas de estabilidad general", señala. "Además, los ladrillos con los que se ha construido la chimenea presentan una mala conservación y no resultan compactos. Parece probable que durante el proceso de desmontaje buena parte de ellos se fracturen o disgreguen", añade.

Desde el Ministerio de Fomento, que está realizando las obras, el director del proyecto Fernando Saldaña se ha comprometido a "reconstruir parte de la estructura" en alguna rotonda próxima. "Tras su desmontaje, se ha valorado la posibilidad de reinstalar parte de la estructura en una intersección/rotonda próxima. Desde el punto de vista del patrimonio histórico-cultural sería una interesante medida que ayudaría a conservar la memoria de este elemento del patrimonio industrial de la comarca", señala en este sentido el citado informe de la consultoría.

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