EL ALTO DEL CUCO COMPLETA EN OCTUBRE SU 'RENACIMIENTO'

Tras la restauración ambiental de la zona, durante un año se vigilará la evolución de los trabajos realizados para comprobar su evolución y evitar la invasión de plumeros

Las obras para la regeneración ambiental y paisajística del Alto del Cuco concluirán el próximo mes de octubre, según ha confirmado el consejero de Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo, José Luis Gochicoa, tras visitar la zona sobre la que se va a llevar a cabo un periodo de vigilancia de un año con el fin de analizar la evolución del terreno y evitar la extensión de plantas invasoras sobre las parcelas.

José Luis Gochicoa ha detallado que los trabajos de la segunda fase han supuesto un coste de 1.800.000 euros sufragados íntegramente por el Gobierno de Cantabria, importe que será devuelto por el Ayuntamiento de Piélagos "en un plazo de diez años", tras el convenio que se firmó entre ambas administraciones para ejecutar esta actuación.

En este sentido, el consejero ha recordado que actualmente "estamos en una fase de colaboración absoluta" y debe ser "el ejemplo a seguir" por el resto de administraciones frente a épocas pasadas en las que el Ayuntamiento no hizo caso a decisiones de la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (CROTU) contrarias a la urbanización en esa zona.

Durante la visita también han estado presentes, entre otras autoridades, el director general de Urbanismo y Ordenación del Territorio, Francisco Javier Gómez Blanco; el primer teniente alcalde y concejal de Urbanismo de Piélagos, Alfredo Rodríguez y otros miembros de la Corporación municipal.

Alfredo Rodríguez, por su parte, ha agradecido la colaboración prestada por el Gobierno de Cantabria con la firma de un convenio que ha facilitado el que el Consistorio pueda pagar paulatinamente el coste de la obra, que rondará los tres millones de euros.

Segunda fase Alto del Cuco

Las obras realizadas a través de TRAGSA consistirán en establecer una cubierta vegetal estable y autosuficiente que permita recuperar el ecosistema y la funcionalidad ecológica; garantizar la recuperación paisajística y la función estética; estabilizar y proteger el suelo, e integrar los espacios naturales y urbanos.

Estas actuaciones se han iniciado, una vez ejecutadas las demoliciones, incluidas en la fase primera de este proyecto, y tras revisar el proyecto original en base a criterios de eficiencia, optimización de recursos, intervención con máxima naturalización y control de especies invasoras, entre otros aspectos.

Se ha llevado a cabo una regeneración topográfica de la ladera con el objetivo de restaurar la ladera buscando una morfología similar a la general del monte Tolío. Este primer paso también ha incluido actuaciones previas como la demolición de muros ecológicos; pavimentos y acerados, y otras adicionales y complementarias como elementos de drenaje y pequeños sostenimientos.