LA POLICÍA CRITICA LA "FALTA DE VOLUNTAD POLÍTICA REAL" PARA ELIMINAR EL 'BOTELLÓN'

APLBC denuncia que no hay efectivos suficientes ni equipamiento adecuado, a la vez que recuerda que la Ley de Seguridad Ciudadana de Cantabria solo prohíbe beber en la calle cuando "se perturbe la tranquilidad ciudadana"

La sección sindical de la Asociación de Policía Local y Bomberos de Cantabria (APLB) en Torrelavega ha denunciado la "falta de voluntad real" por parte del equipo de gobierno PSOE-PRC para impedir la celebración de los botellones multitudinarios que se organizan en determinados festejos.

Esta formación asegura que este tipo de reuniones "se han venido desarrollando exactamente" en la forma en que "las autoridades políticas han querido", y pone como ejemplo el de las últimas fiestas de Tanos donde, pese a la experiencia de años anteriores, se designó un servicio "escaso" de agentes para controlarlo.

APLBC resalta que para este evento, donde se concentraron miles de jóvenes, se nombró un servicio compuesto por cuatro agentes, cuando para la actuación de una coral se designan a seis o para el reciente concierto de Los Carabelas se nombraron a nueve efectivos.

Para la sección sindical, se da orden de impedir el botellón y se promete públicamente actuación policial "pero ni se habilita una zona para su celebración ni se dota al servicio de agentes suficientes para poder atajarlo", de forma "que en caso de haberse producido una trifulca grave hubiese sido casi imposible intervenir con éxito".

Por otra parte, se destacan las dificultades para atajar el botellón durante las fiesta de la Patrona dado que, pese a las afirmaciones municipales de que se actuará de manera "inflexible", según la ley de Cantabria que regula el consumo de alcohol, "está permitido beber en la vía pública durante estos eventos".

Además, según la nueva Ley de Seguridad Ciudadana solo se prohibirá beber en la calles cuando perturbe la tranquilidad ciudadana.

Asimismo, denuncia la falta de equipamientos para atajar lo que califica como "obscena situación relativa al ruido en el recinto de ferias", donde el Ayuntamiento "permite un nivel máximo de ruido un 63% superior al que la normativa califica como límite a partir del cual el ruido se considera inaceptable".

En este sentido, manifiesta que los agentes no pueden controlar esta situación porque no disponen del correspondiente medidor, por lo que la actual ordenanza de ruidos "es una norma hecha a medida para que los feriantes puedan disponer de megafonía a capricho, y que provoca un volumen de emisiones infinitamente mayor al que puedan desarrollar los jóvenes que se concentran justo al lado".

Frente a este situación "y ajenos al olvido político", se destaca el trabajo "más que profesional" de los agentes de la Policía Local de Torrelavega para, "sin alharacas ni teatralización", intentar que las fiestas patronales discurran con la mayor normalidad posible.